Embraer concreta la entrega de 20 aviones a ANA y abre camino para nuevos acuerdos internacionales.
Durante la visita oficial del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Japón, Brasil selló un importante acuerdo comercial con implicancias estratégicas para su industria aeronáutica. Embraer, el principal fabricante brasileño de aviones, cerró la venta de 20 aeronaves a la aerolínea japonesa All Nippon Airways (ANA) por un valor aproximado de 10 mil millones de reales, equivalentes a unos 1.740 millones de dólares.
El paquete incluye la entrega inmediata de 15 aviones del modelo E-190, con opción a la adquisición de cinco unidades adicionales. La operación refuerza la presencia de Embraer en el mercado asiático y posiciona a Brasil como un actor relevante en la aviación regional, especialmente en un contexto donde varias aerolíneas buscan modernizar sus flotas con aeronaves más eficientes y de menor tamaño.
El ministro de Puertos y Aeropuertos de Brasil, Silvio Costa Filho, destacó la relevancia del acuerdo, no solo por su valor económico, sino también por su potencial para abrir nuevos mercados: “Esta venta sirve como sello de confianza internacional. Japón es una vitrina mundial y esta operación facilita negociaciones con otros países que buscan soluciones modernas y sostenibles en el transporte aéreo”.
Costa Filho subrayó que la expansión internacional de Embraer conlleva un efecto multiplicador sobre el empleo y la capacitación dentro de Brasil. Según explicó, el gobierno ya trabaja en programas de formación técnica para preparar a jóvenes brasileños para el creciente mercado aeronáutico, tanto en producción como en mantenimiento y servicios.
Brasil Apuesta Al Combustible Sostenible Para Aviación
Más allá de la venta de aviones, la visita oficial sirvió también para avanzar en un área clave de cooperación: el desarrollo y adopción del Combustible de Aviación Sostenible (SAF). Este biocombustible, que puede producirse a partir de etanol, residuos agrícolas, aceites usados y otras materias primas, se perfila como una de las principales alternativas al queroseno de aviación derivado del petróleo.
Brasil, con décadas de experiencia en la producción de etanol a base de caña de azúcar, se presenta como un proveedor natural de SAF en el escenario global. El gobierno brasileño propuso que Japón incorpore una cuota mínima de 10% de SAF en su consumo de combustible aeronáutico, una meta que tendría impacto directo en la cadena agroindustrial del país sudamericano.
“El SAF representa una oportunidad concreta para fortalecer nuestra industria sucroenergética con una aplicación ambientalmente responsable y de alto valor agregado”, afirmó el ministro Costa Filho. Agregó que varias empresas japonesas manifestaron interés en asociarse con productores brasileños para garantizar el suministro de este tipo de biocombustible.
Además del etanol, el SAF puede generarse a partir de otros insumos como grasa animal, aceites vegetales usados o incluso maíz, lo que diversifica aún más las oportunidades de producción local. Desde el punto de vista técnico, el combustible puede utilizarse puro o en mezclas, siempre bajo estrictas normas de seguridad.
Para el gobierno de Lula da Silva, esta cooperación energética con Japón no solo contribuye al desarrollo de una aviación más limpia, sino que también consolida a Brasil como líder en bioenergía, un eje estratégico para la transición energética global.
La Aviación Del Futuro: Brasil Y Japón Desarrollan Evtol
Uno de los temas más innovadores abordados durante la misión diplomática fue el avance del proyecto conjunto entre Embraer y socios japoneses para el desarrollo de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical, conocidas como eVTOL, o más coloquialmente como “autos voladores”.
Estos vehículos, 100% eléctricos y diseñados para operar en entornos urbanos con alta densidad de tráfico, se perfilan como una solución de movilidad aérea avanzada. El presidente de Embraer, Francisco Gomes Neto, explicó que la empresa tiene previsto poner en funcionamiento sus primeros modelos a finales de 2027, con una primera etapa de operaciones en ciudades como Tokio, São Paulo, Los Ángeles o Nueva York.
“El eVTOL representa una innovación disruptiva. No solo reducirá la congestión urbana, sino que también permitirá una aviación silenciosa y libre de emisiones en trayectos cortos”, señaló Gomes Neto. Según detalló, los motores eléctricos serán desarrollados mediante una empresa conjunta entre Embraer y un fabricante japonés, lo que reforzará la integración tecnológica bilateral.
Brasil ya trabaja en la creación de centros de formación técnica para capacitar mano de obra especializada en este segmento emergente. El gobierno ve en los eVTOL no solo un avance en movilidad, sino también una fuente de empleo calificado y exportaciones de alto valor.
La alianza con Japón marca un paso decisivo para Embraer, que busca consolidarse como referente mundial en tecnologías limpias aplicadas a la aviación. Con la venta de aviones, el impulso del SAF y el desarrollo de los eVTOL, Brasil apunta a posicionarse como un centro de innovación aeroespacial de alcance global.