Con ironía y autenticidad, la capital noruega desafía los clichés turísticos y conquista a millones en redes sociales.
“No Vendría Aquí”: Así Empieza la Campaña Más Honesta Del Turismo
“Para ser sincero, no vendría aquí”, dice el protagonista del nuevo video promocional de VisitOSLO, mientras recorre tranquilamente la capital noruega. Así comienza una campaña turística sin precedentes, que se ha convertido en fenómeno viral desde su lanzamiento a finales de junio, acumulando casi 20 millones de visualizaciones en redes.
El narrador, Halfdan, un residente de 31 años, se queja sin entusiasmo del poco glamour de su ciudad: su tranquilidad, su accesibilidad, su arte fácil de ver –como “El grito” de Edvard Munch, que compara despectivamente con la Mona Lisa–. Mientras tanto, lo vemos caminar por calles limpias, sin filas ni multitudes. “¿Es siquiera una ciudad?”, pregunta con ironía.
Detrás de esta curiosa estrategia está el director y guionista August Jorfald, que afirma haberse inspirado en un viaje a París. Su meta, dice, era no ver la Torre Eiffel. “No quiero Disney World. Quiero estar en la mesa de la cocina de alguien y beber vino en un vaso de leche”, resume.
Contra El Turismo de Masas: Menos Filtros, Más Realidad
El éxito del anuncio coincide con una creciente fatiga global por el turismo masivo y los clichés de viaje. Mientras ciudades como Barcelona, Venecia y Ámsterdam intentan frenar el alud de visitantes –con protestas, restricciones y nuevos impuestos–, Oslo propone una alternativa basada en la autenticidad.
La investigadora Lauren A. Siegel, de la Universidad de Greenwich, califica la campaña de “brillante”. Afirma que la Generación Z está desencantada con las redes sociales y con la necesidad constante de documentar sus viajes para conseguir likes. “Cuando estás siempre con el teléfono, te pierdes el viaje”, asegura.
Esa idea no es nueva. En 2018, Viena lanzó su propia campaña para combatir la “fatiga de Instagram”, animando a los turistas a “Disfrutar Viena. No #Viena”. En lugar de museos y palacios, sugerían explorar los barrios donde realmente se vive la ciudad.
La bloguera austriaca Elena Paschinger ya hablaba de “life-seeing instead of sightseeing” en su libro The Creative Traveler’s Handbook, proponiendo vivir las culturas locales desde su cotidianidad, en lugar de coleccionar monumentos.
Oslo Y la Paradoja Del Atractivo Auténtico
La capital noruega, con poco más de un millón de habitantes, nunca ha estado en el centro del turismo escandinavo. Suele ser vista como la hermana menor de Estocolmo o Copenhague, y muchos visitantes la usan como escala antes de dirigirse a los fiordos.
Pero este video, lleno de ironía y honestidad, ha captado la atención global. Anne-Signe Fagereng, directora de marketing de VisitOSLO, reconoce que al principio dudaron del tono. “Nos preocupaba si el humor se entendería”, confesó. Ahora, dice, se sienten sorprendidos y encantados con el impacto.
Jorfald coincide. Aunque no espera un aluvión de turistas de un día para otro, celebra que Oslo esté en boca de todos: “Llegan a Oslo y luego se van. Es triste. Deberían quedarse un poco más”.
Con un enfoque tan alejado de los discursos habituales del turismo, la ciudad ha conseguido una conexión emocional con los viajeros que buscan algo distinto: la posibilidad de vivir, no solo de visitar.
El Turismo Que Viene: De Ver a Vivir
Cada vez más viajeros, especialmente jóvenes, están dando la espalda a los itinerarios saturados y las fotos típicas. “Ya nadie se emociona con la Torre de Pisa o la Laguna Azul”, afirma Jorfald. Lo que antes era prestigioso, hoy suena predecible.
Los turistas buscan experiencias espontáneas, sin filtros, sin guiones. Actividades cotidianas como hacer compras, tomar un tren o visitar un parque local pueden ser más significativas que cualquier monumento.
La campaña de Oslo no promete glamour, adrenalina ni exclusividad. Promete otra cosa: una ciudad real, sin maquillaje, sin selfies forzadas, sin agobios. Y eso, en tiempos de turismo masivo y sobresaturación visual, parece ser justo lo que muchos estaban esperando.