Aire Tóxico Golpea Dos de Las Ciudades Más Contaminadas de México
Las ciudades de Monterrey y Ciudad de México, consideradas entre las más contaminadas del país, enfrentan severas contingencias ambientales provocadas por altas concentraciones de partículas PM10 y ozono, respectivamente. Esta situación ha afectado gravemente la calidad de vida de millones de habitantes, quienes padecen complicaciones respiratorias y restricciones en sus actividades cotidianas.
En Monterrey, capital del estado de Nuevo León y segunda zona metropolitana más grande de México, la Secretaría de Medio Ambiente informó que la concentración de partículas PM10 alcanzó este jueves niveles alarmantes de 169 µg/m³. Para poner en perspectiva esta cifra, Nueva Delhi, considerada por la OMS como la ciudad más contaminada del mundo en 2024, registró recientemente niveles considerablemente menores, con 78 µg/m³.
Las partículas PM10 son partículas de polvo grueso provenientes principalmente de incendios forestales, obras de construcción y el polvo levantado por vehículos. La situación actual en Monterrey se ha agravado por fuertes vientos superiores a 20 kilómetros por hora que transportan polvo desde Texas y Coahuila, lo que obligó a las autoridades estatales a mantener la contingencia desde principios de marzo. Además, la reciente oleada de incendios forestales en la región contribuyó significativamente al deterioro ambiental.
Ciudadanos Salen a Las Calles en Monterrey Por Aire Limpio
Ante la persistente crisis ambiental y el agravamiento de problemas de salud pública relacionados con la contaminación, ciudadanos en Monterrey han expresado su descontento a través de protestas y movilizaciones. Exigen a las autoridades locales acciones concretas y urgentes para mitigar la contaminación y proteger la salud de la población.
Las manifestaciones se intensificaron luego de que la calidad del aire fuera clasificada por el gobierno estatal como “muy mala”, situación que llevó a la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León a recomendar enfáticamente a la población evitar actividades al aire libre hasta que mejoren las condiciones.
Organizaciones civiles también se han unido a las protestas, solicitando políticas más estrictas de control ambiental y transparencia en el monitoreo del aire. Exigen, además, planes integrales para enfrentar futuras crisis ambientales que sean provocadas por fenómenos climáticos o incendios.
Ciudad de México Suspende Contingencia, Pero El Aire Sigue Siendo de Mala Calidad
En la Ciudad de México, aunque la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) suspendió este miércoles por la tarde la contingencia ambiental y la medida del Doble Hoy No Circula tras registrar mejoras en los niveles de ozono, la calidad del aire continúa siendo deficiente en toda la zona metropolitana.
La contingencia fue activada inicialmente el martes debido a una concentración máxima de ozono de 155 partes por billón (ppb), situación que impactó severamente la movilidad urbana. El retiro de la medida se produjo luego de que las concentraciones horarias de ozono disminuyeran hasta niveles considerados aceptables.
Para este jueves, autoridades esperan una mejoría adicional gracias al alejamiento de un sistema de alta presión, el cual permitirá mayor ventilación y una reducción considerable en la concentración de contaminantes. No obstante, se mantienen las recomendaciones para que grupos vulnerables eviten las actividades físicas al aire libre y para que la población en general límite ejercicios físicos intensos.
Temporada de Contaminantes: Un Desafío Constante
Ambas ciudades atraviesan temporadas específicas en las cuales se acentúa el problema ambiental. En Monterrey, los incendios forestales y los fuertes vientos estacionales han llevado la contaminación por partículas PM10 a cifras récord. Mientras tanto, la Ciudad de México se encuentra en plena “temporada de ozono”, que va de febrero a junio, caracterizada por intensa radiación solar, calor, poca humedad y vientos débiles que dificultan la dispersión de contaminantes.
Ante este panorama, activistas y expertos ambientales insisten en la urgencia de establecer políticas ambientales más robustas que permitan prevenir y mitigar eficazmente la contaminación, y así evitar que la población siga padeciendo las consecuencias de respirar aire contaminado.